LA MATERNIDAD REVELADORA: UNA OPORTUNIDAD DE CAMBIO

Por @ValeriaMoore, Psicóloga y Directora Casa Canguro.


Soy Valeria, Mamá de Julieta de 4 años y Pascual de 1 año y medio. Psicóloga de profesión, instructora de yoga y activista en temas sobre la mujer y maternidad.


Toda mi vida me he cuestionado sobre el sufrimiento humano, supongo que a todos nos afecta desde distintas formas. En este cuestionamiento me he sumergido en la búsqueda de cómo frenarlo, ayudar a los seres humanos (incluyéndome) a reparar heridas, con el objetivo de encontrar la armonía en nuestras vidas. Desde la psicología me preguntaba, qué enfoque debía seguir? a qué etapa del ciclo vital debía apuntar? Era la psicología una gran herramienta para esto? (Sin duda que sí) Era mi herramienta? (Sí, también) Era suficiente? (Claro que no! Sin duda, una de las mejores herramientas que he encontrado, es la propia experiencia y la de otros).


Así muchas preguntas sin tantas respuestas; hasta que llegó la Juli, algo pasó. Primero, en un sólo segundo cuando me enteré de la noticia después de hacerme un rápido test de embarazo y, luego, en nueve meses, periodo de gestación, ya todo era distinto. La forma de organizarme, las decisiones que tenía que tomar que ya no me afectaban solo a mí ya que era responsable de la vida de otro ser. Empecé a mirar la vida con otros ojos, se derrumbaron estructuras mentales, prejuicios y, a pesar de las hormonas, lo sensible y desastroso que se puede volver todo (porque entre pañales, lactancia a libre demanda, pocas horas de sueño, todo puede ser muy caótico), a pesar de todo este “desorden” o quizás gracias a éste, de alguna forma u otra, mi vida se estaba ordenando. Al parecer, la maternidad me estaba cambiando.


Ya no había espacio para tantas dudas, ya tenía ciertas certezas, ya había podido (no sé cómo, al parecer la respuesta no estaba en la mente) limitar y organizar las prioridades: qué era importante qué no, qué era para hoy, qué era para después. Y con todas estas respuestas y nueva mirada, apertura de mente o como quieran llamarlo, me di cuenta de algo: La maternidad es REVELADORA y es una oportunidad!


Comencé a sumergirme en este mundo, empecé a estudiar y a mi grata sorpresa, encontré bastante evidencia, desde la tan conocida teoría del apego de Bowlby que enseñan en la universidad hasta la neurociencia (gracias a la seca Amanda Céspedes, neuropsiquiatra infantil). Descubrí muchos libros, uno de los que más me marcó fue el de Laura Gutman con un gran título “la maternidad y el encuentro con la propia sombra”. El título ya lo decía todo para mí y leyendo me di cuenta de que planteaba lo que yo juraba había descubierto (qué risa!): cómo aspectos ocultos de nuestra psique femenina se develan y activan con la presencia de nuestros hijos y cómo la maternidad está llena de momentos de revelación y experiencias místicas si estamos dispuestas a vivirlas como tales y si encontramos sostén y contención para enfrentar estos momentos.

Entonces, confirmé lo que tanto sentía: que la maternidad era una oportunidad. De mirarnos, de replantearnos las ideas preconcebidas, los prejuicios, los patrones de conducta repetidos, instalados e imitados y que, además, nuestro cerebro con todos los cambios fisiológicos también nos permite tal oportunidad. Nuevos circuitos neuronales, un nuevo empezar, no sólo células que se traspasan de madre a hij@ si no que en dirección contraria: de hij@ a madre!


La maternidad se había transformado para mi, en un descubrimiento, de alguna forma me hizo una nueva mujer: misma esencia, otro cuerpo, otro sentir, otra estilo de vida, es extraño era yo pero distinta! Y con esto, me di cuenta de la importancia de los momentos de oportunidad, de volver a empezar, oportunidad de cambio, de renovación y que todos la tenemos.




Claro nada de esto es magia, es difícil y toma tiempo, quizás hoy lo veo en perspectiva, además con un segundo hijo, Pascui, un maestro en cuerpo de guaguita! quien me vino a mostrar la magia de la mente, el poder de la meditación (tema para otro post). Todo esto fue un proceso que hoy, agradezco más que nunca y veo con tanta claridad, luego de 4 años de “maestría”. Pienso en todos los seres humanos, lo poderoso que somos, plásticos, adaptables, sensibles, creativos |creamos vida! Pienso en las mujeres, en nuestro cuerpo GESTAMOS (a veces ideas, a veces niños: el futuro de nuestra sociedad nada más y nada menos) y pienso en la maternidad, en que de todas maneras es reveladora. Y sí, independiente de la historia que traigamos, de la vida que tengamos, sí! para todas la maternidad es una oportunidad!




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